• Elegir el momento adecuado.

El control del pipi y la caca es un hito muy importante y hay que destacar que es algo que el niño adquiere de forma natural, es como aprender a andar. Es importante que fisiológicamente, el niño esté preparado. Si su cuerpo aún no controla, no podemos acelerar el proceso.

Además de su momento, debe ser vuestro momento. Cuando decidáis que es el momento de quitarle el pañal, es importante estar preparados con una buena dosis de paciencia. El proceso puede ser corto o muy largo, así que los pequeños necesitan nuestro apoyo tanto tiempo como sea necesario.

  • Crear rutinas.

Es importante que asociemos la conducta de ir a hacer pis con actividades y situaciones rutinarias. Por ejemplo; ir al baño siempre al levantarse, antes de salir de casa, al volver del colegio, antes de acostarse, etc.

  • Dividir los objetivos.

El proceso se compone de varios pasos, comenzaremos pidiéndole que permanezca sentado en el wáter con la ropa puesta, luego que baje solo sus pantalones, permanecerá sentado con los pantalones bajados y por último hacer pis. Esto puede ampliarse con tirar de la cisterna, lavarse las manos, etc. Cada uno de los pasos, será un objetivo a alcanzar.

  • Premiar sus logros.

La mejor manera de conseguir que el niño deje el pañal en un tiempo razonable es lo que los psicólogos llaman el “refuerzo positivo”. Se trata de premiar sus logros, en lugar de castigarlo o reprenderlo cuando no lo consiga. Es el papel de los lacasitos en el cuento de"El calzoncillo de José"

Los refuerzos habrá que ir modificándolos cuando veamos que pierden efecto. Cuando usemos un refuerzo material como una golosina o un juguete siempre debemos acompañarlo de un refuerzo de tipo social como un aplauso, una sonrisa, un beso… para que estos vayan adquiriendo importancia en la vida del niño.

  • Ser constante.

Es importante mantener las mismas pautas cuando se inicia el proceso de retirada de pañal. Si, aleatoriamente, en unas ocasiones se le pone pañal y en otras no, el bebé acabará confundiéndose. No obstante, la constancia no ha de significar inflexibilidad. Si en un determinado momento, se entiende, por la evolución del niño, que es mejor volver al pañal, no sucede nada. Es preferible dejarlo para unos meses más adelante que forzar la situación.

Encuentra el cuento "El calzoncillo de José", un apoyo para ayudar a tu hijo a dejar el pañal en: aprendicesvisuales.com/p/elcalzoncillodejose